Beato Juan Bono de Mantua
Eremita y fundador de los giambonitas, muerto en Mantua en 1249
Juan Bono, mantuano, fue juglar hasta que una enfermedad, hacia los cuarenta años, lo llevó a la penitencia. En Butriolo, junto a Cesena, fundó una congregación de eremitas bajo la regla de san Agustín, unida después a la orden agustina. Murió en Mantua en 1249.
Mantua, ciudad de la Lombardía, beato Juan Bono, eremita, que, siendo joven, abandonó a su madre y vagó por diversas partes de Italia, haciendo de malabarista y comediante. A los cuarenta años, con motivo de una enfermedad, prometió a Dios abandonar el mundo para darse a Cristo y a la Iglesia en el amor y la penitencia, fundando una congregación a la que dio la Regla de san Agustín.
Juan Bono fue un eremita de Mantua que fundó, junto a Cesena, una congregación bajo la regla de san Agustín. El Martirologio Romano lo recuerda así: de joven dejó a su madre, recorrió Italia como juglar y actor cómico y, a los cuarenta años, tras una enfermedad grave, prometió dejar el mundo para darse a Cristo y a la Iglesia en la penitencia y el amor.
En los documentos antiguos el nombre aparece como Zanibonus, Jambonus o Zannebono. Nació en Mantua, con probabilidad en 1168 o 1169. Antonino Pierozzi, obispo de Florencia y su primer biógrafo a mediados del siglo XV, hace derivar el nombre doble del de los padres, Giovanni y Bona. La tradición tardía que lo hace noble de la casa Bonomi no tiene base documental.
Del juglar al eremitorio
Muerto el padre, con unos quince años, dejó a la madre y vivió de juglar por plazas y cortes. Pierozzi, para acercar su conversión a la de san Agustín, presenta a la madre rezando por él como una nueva Mónica. Hacia 1208, cerca de los cuarenta, cayó gravemente enfermo. Cumplió el voto de dejar el siglo si sanaba, se confesó con el obispo de Mantua y se entregó a la penitencia.
Hacia 1211, muerta la madre, pasó a Romaña. Paró primero en Bertinoro y luego en un lugar más apartado: Butriolo, unas dos millas al sur de Cesena, en el valle del torrente Cesuola. No sabía leer. Los testigos de la encuesta de canonización insisten en los ayunos, las lágrimas y las pocas oraciones que repetía de memoria. También en que exhortaba a obedecer al papa y a apartarse de cátaros y patarinos. Tenía una devoción fuerte a la Eucaristía y al ministerio de los sacerdotes, incluso de los clérigos pecadores.
La congregación
Al menos desde 1217 hubo junto a él una comunidad pequeña de clérigos y laicos. El obispo de Cesena, Oddone, le permitió fundar una casa junto a la iglesia edificada en honor de la Virgen. Surgieron otras en Bertinoro, Bolonia, Mantua y, más tarde, en las Marcas, Toscana y el Véneto. Hacia 1225, también por el precepto del concilio Lateranense IV, profesaron la regla de san Agustín: lo recuerda la bula Admonet nos cura de Inocencio IV, del 14 de abril de 1253. Ese mismo año de 1225, ya con fama de mediador, arbitró conflictos entre Rávena y Cervia.
Una donación del 17 de agosto de 1231 lo llama «fray Zanibono, prior del eremitorio de Cesena, de la orden de san Agustín». Siguió siéndolo hasta hacia 1238, cuando renunció. Lo sucedió fray Mateo de Módena, con el visto bueno del obispo Manzino. Hacia 1240 la congregación se articulaba ya en tres provincias: Lombardía, Romaña transpadana y Romaña cispadana.
El hábito dio disputas con los franciscanos, a los que se parecía demasiado. Gregorio IX, con Dudum apparuit (24 de marzo de 1240), lo fijó en negro, con correa de cuero, calzado distinto, mangas anchas y un bastón de al menos cinco pies. El Diccionario biográfico señala que aquella competencia le costó frailes a Juan Bono.
De eremitas a orden clerical
El 26 de abril de 1246, Inocencio IV concedió con Religiosam vitam eligentibus la protección de la Sede, un cardenal gobernador —Guillermo Fieschi, sobrino del papa— y la exención de los obispos. El 26 de septiembre, Vota devotorum permitió a los frailes sacerdotes confesar y predicar, con licencia del ordinario y del párroco. La comunidad de penitentes se iba clericalizando.
En 1249 estalló un cisma. Mateo de Módena dimitió «por incapacidad» y convocó capítulo en Ferrara para el 17 de octubre: el prior de la casa madre de Santa María de Butriolo dejaría de ser automáticamente prior general. Los frailes de Butriolo no aceptaron y, con el obispo Manzino, eligieron a Marcos de Cesena por el modo antiguo. La ruptura se cerró unos tres años después, por mediación del obispo de Padua Juan Bautista Forzatè y de fray Simón de Milán. En el capítulo de Bolonia fue elegido Lanfranco de Settala, que sería el primer general de los agustinos.
Entre tanto, el 8 de octubre de 1249, Juan Bono, ya octogenario, dejó Cesena entre el desconcierto de los frailes y volvió a Mantua, al eremitorio de Santa Inés de Porto. Murió allí el 16 de octubre, no el 23, día en que lo inscribe el Martirologio y que muchas noticias han tomado por fecha de la muerte. Llevaba unos cuarenta años en el eremitorio de Cesena.
Encuesta, culto y la gran unión
Inocencio IV mandó encuestar su vida y sus milagros. Los procesos se celebraron en Mantua y en Cesena en 1251, 1253 y 1254, y se interrumpieron al morir el papa. Los actos están en el Archivo de Estado de Mantua y los editó E. Carpentier en los Acta Sanctorum. Sixto IV autorizó el culto como beato con la bula Licet Sedes apostolica. En 1585 los Gonzaga pidieron la canonización y no la obtuvieron.
El 9 de abril de 1256, Alejandro IV, con Licet ecclesiae, unió a los giambonitas con los eremitas de Brettino, los de san Guillermo y los del monte Favale en la Orden de los Eremitas de San Agustín.
A partir del siglo XVI se difundió la leyenda de que san Francisco, en los dos años anteriores a la fundación de los menores, había sido discípulo de Juan Bono. Parte de una cronología equivocada. Entre menores y giambonitas hubo, en cambio, una competencia real por el hábito y por los frailes que pasaban de una familia a la otra.
Milagros
La encuesta de 1251-1254 recogió prodigios de curación contados por frailes, clérigos y laicos, sobre todo de condición humilde. La Bibliotheca Sanctorum habla de unos noventa milagros atribuidos a su intercesión, en vida y en los dos primeros años después de la muerte. El cuerpo, pasado a una urna de mármol hacia 1251, se halló intacto en las reconociones de 1451, 1543, 1585, 1775 y 1798.
Investigación
Lo que dicen las fuentes
Vida documentada
La vida eremítica y la congregación constan en una carta de 1231, en bulas y en la encuesta de canonización abierta en 1251. La juventud de juglar procede de esa encuesta y del resumen que Antonino Pierozzi hizo a mediados del siglo XV.
Cronología
- hacia 1168 o 1169 Nace en Mantua, probablemente de familia acomodada. No consta que perteneciera a la casa nobiliaria de los Bonomi.2
- hacia los quince años Muerto el padre, deja a la madre y recorre plazas y cortes de Italia como juglar.2,3
- hacia 1208 Cerca de los cuarenta años cae gravemente enfermo, promete dejar el siglo si sana, se confiesa con el obispo de Mantua y empieza una vida de penitencia.1,2
- hacia 1211 Muerta la madre, se retira a Romaña: primero a Bertinoro y luego a Butriolo, unas dos millas al sur de Cesena, en el valle del Cesuola. No sabía leer; repetía de memoria las pocas oraciones que conocía.2,3
- al menos desde 1217 Se forma una comunidad de clérigos y laicos. El obispo de Cesena, Oddone, autoriza una casa junto a la iglesia edificada en honor de la Virgen.2
- hacia 1225 Los giambonitas profesan la regla de san Agustín, como recuerda la bula Admonet nos cura de Inocencio IV (14 de abril de 1253), en cumplimiento del Lateranense IV. Ese año Juan Bono arbitra conflictos entre Rávena y Cervia.2,3
- 17 de agosto de 1231 Una donación lo nombra fray Zanibono, prior del eremitorio de Cesena, de la orden de san Agustín.2
- 24 de marzo de 1240 La bula Dudum apparuit de Gregorio IX fija el hábito: negro, no ya gris, con correa de cuero, calzado distinto del franciscano, mangas anchas y un bastón de al menos cinco pies.2
- hacia 1238 Renuncia al priorato de Butriolo y al generalato. Lo sucede fray Mateo de Módena, con aprobación del obispo Manzino. Hacia 1240 la congregación se articula en tres provincias.2
- 26 de abril de 1246 Inocencio IV, con Religiosam vitam eligentibus, pone la congregación bajo protección apostólica, le da por cardenal gobernador a Guillermo Fieschi y la exime de los obispos. El 26 de septiembre, Vota devotorum permite a los frailes sacerdotes confesar y predicar con licencia del ordinario y del párroco.2
- 8 de octubre de 1249 Abierto un cisma por el capítulo de Ferrara, deja Cesena, ya octogenario, y vuelve a Mantua, al eremitorio de Santa Inés de Porto.2,3
- 16 de octubre de 1249 Muere en Santa Inés de Porto. El Martirologio Romano lo conmemora el 23 de octubre, fecha que a menudo se ha tomado por la de la muerte.1,2,3
- 1251-1254 Encuesta de canonización en Mantua y en Cesena, encargada por Inocencio IV. Se interrumpe a la muerte del papa. Los actos se conservan en el Archivo de Estado de Mantua y los editó E. Carpentier en los Acta Sanctorum.2,3
- 9 de abril de 1256 Alejandro IV, con la bula Licet ecclesiae, une a los giambonitas con los eremitas de Brettino, los de san Guillermo y los del monte Favale en la Orden de los Eremitas de San Agustín.2
- pontificado de Sixto IV Con la bula Licet Sedes apostolica autoriza el culto como beato. En 1585 los Gonzaga pidieron la canonización sin conseguirla.2,3
En los calendarios
| Calendario | Fecha | Rango |
|---|---|---|
| Martirologio Romano1,2 | 23 de octubre | Memoria |
| Mantua y Cesena3 | oficio propio | Culto local |
Culto y devoción
- Lo enterraron en la iglesia de Santa Inés de Porto. Dos años después el cuerpo pasó a una urna de mármol. En las reconociones de 1451, 1543, 1585, 1775 y 1798 se lo halló intacto.3
- Mantua y Cesena celebran su fiesta con oficio propio, y hay noticia de culto en otras ciudades de Romaña.3
El nombre
Antonino Pierozzi, a mediados del siglo XV, explica el nombre doble por el de los padres, Giovanni y Bona. La tradición que lo hace noble de la casa Bonomi no tiene base documental.2,3
- Giovanni Bono
- Giambono
- Zanibono, Zanibonus, Jambonus, Zannebono (formas antiguas)
Más información
- Legado:
- Sus eremitas, los giambonitas, entraron en 1256 en la Orden de los Eremitas de San Agustín. Sixto IV autorizó su culto como beato.
- Significado:
- La congregación que fundó fue una de las familias eremíticas que Alejandro IV unió en 1256 para formar la Orden de los Eremitas de San Agustín.
- Papel:
- eremita y fundador
Fuentes
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