San Juan de Siracusa
Obispo de Siracusa en tiempos del papa Gregorio Magno
Juan fue obispo de Siracusa entre finales del siglo VI y los primeros años del VII. Gregorio Magno le concedió el palio, le encargó pleitos y el cuidado de los bienes de la Iglesia, y el Martirologio Romano lo recuerda el 23 de octubre.
Siracusa, ciudad de Sicilia, san Juan, obispo, de quien el papa [san Gregorio I Magno] alabó las costumbres, la justicia, la sabiduría, el modo de aconsejar y el cuidado de los bienes de la Iglesia.
Juan fue obispo de Siracusa a finales del siglo VI. El Martirologio Romano dice que el papa san Gregorio Magno alabó sus costumbres, su justicia, su sabiduría, su modo de aconsejar y el cuidado de los bienes de la Iglesia. De su vida anterior al episcopado no hay datos en las fuentes abiertas para esta ficha.
El obispo de las cartas
La archidiócesis de Siracusa lo cuenta, con su predecesor Maximiano, entre los obispos a quienes Gregorio hizo vicarios para toda Sicilia, y fecha el episcopado entre 595 y 603. El Heiligenlexikon dice que Gregorio lo consagró en 595, como sucesor de Maximiano, y que la sede estaba entonces en la iglesia de San Juan. Las cartas del registro lo tratan ya como obispo de la ciudad.
En una carta del libro VI, Gregorio le concede el uso del palio en los tiempos y del modo en que lo había usado su predecesor, y le pide que la probidad de las costumbres responda a ese ornamento. Confirma además los privilegios antiguos de la Iglesia de Siracusa. El Heiligenlexikon sitúa la entrega del palio en 602, durante una visita a Roma en la que también lo habría nombrado administrador del patrimonio de la Santa Sede en Sicilia, y advierte que eso lo dice la tradición local. El título de metropolitano para Siracusa solo está documentado en 785.
Las cartas muestran el género de asuntos que el papa le fiaba. Le pide que vaya con un agrimensor a deslindar los términos discutidos entre Cesáreo, abad del monasterio de San Pedro en un lugar llamado Baias, y Juan, abad del monasterio de Santa Lucía en la ciudad, guardando a cada parte la prescripción de cuarenta años y observando la razón y la justicia. Le encarga proteger a Félix, nacido de padres cristianos, a quien un cristiano había entregado como esclavo a un samaritano y a quien ya Maximiano había liberado: las leyes, escribe Gregorio, no permiten que vuelva a esa servidumbre. Le pide también que instruya, en Catania o en la propia Siracusa, a quien murmure que la liturgia romana copia a Constantinopla. En esa carta explica el aleluya fuera del tiempo de Pentecostés, la forma romana del Kyrie y el rezo del padrenuestro inmediatamente después del canon.
El Heiligenlexikon resume, además, que Juan envió dinero desde Siracusa para que Gregorio pudiera rescatar cautivos de los longobardos, y que veló por la disciplina del clero.
Zósimo y el año de la muerte
El mismo léxico dice que, muerto el abad Fausto hacia 607, Juan nombró de modo inesperado abad del monasterio de Santa Lucía al modesto Zósimo. El elogio de Zósimo en este santoral lo recuerda como humilde custodio del sepulcro de Lucía y después abad de ese monasterio hacia el año 600. La fecha de 607 no encaja con el final del episcopado en 603 que da la archidiócesis, y el episodio no aparece en las cartas de Gregorio. Conviene dejarlo como tradición posterior.
Tampoco hay un año de muerte en el registro pontificio. La archidiócesis cierra el episcopado en 603. El Heiligenlexikon sitúa la muerte hacia 609 en Siracusa. El Martirologio lo conmemora el 23 de octubre, y esa es la memoria católica que recoge el Heiligenlexikon. El culto es anterior a los procesos formales de canonización.
Juan, Ioannes en latín y Giovanni en italiano, traduce el hebreo Yohanan, «Dios es misericordioso».
Investigación
Lo que dicen las fuentes
Vida documentada
El episcopado y la confianza de Gregorio Magno constan en el registro de sus cartas. El año de la muerte y el relato sobre el abad Zósimo proceden de tradiciones posteriores y no coinciden entre sí.
Cronología
- 595 Sucede a Maximiano como obispo de Siracusa. La archidiócesis fecha el episcopado entre 595 y 603 y lo cuenta entre los vicarios de Gregorio Magno para Sicilia. El Heiligenlexikon dice que el papa lo consagró ese año.2,3,4
- libro VI del registro Gregorio le concede el uso del palio al modo de su predecesor y confirma los privilegios antiguos de la Iglesia de Siracusa.5
- pontificado de Gregorio Magno Le encarga el deslinde entre los monasterios de San Pedro de Baias y de Santa Lucía, la protección del cristiano Félix y la respuesta a quien critique la liturgia romana.6,7,8
En los calendarios
| Calendario | Fecha | Rango |
|---|---|---|
| Martirologio Romano1 | 23 de octubre | Memoria |
| Calendario católico, según el Heiligenlexikon4 | 23 de octubre | Memoria |
Culto y devoción
- La archidiócesis de Siracusa lo recuerda entre sus obispos, con Maximiano, como vicario de Gregorio Magno para Sicilia.2,3
- El Heiligenlexikon sitúa entonces la sede en la iglesia de San Juan, antes del traslado al templo que hoy es la catedral.4
El nombre
Juan traduce el hebreo Yohanan, «Dios es misericordioso».4
- Ioannes (latín)
- Giovanni (italiano)
- Johannes von Syrakus (alemán)
Más información
- Legado:
- La memoria del 23 de octubre y las cartas de Gregorio Magno, que documentan su gobierno en la Iglesia de Siracusa.
- Significado:
- Por él se ve cómo Gregorio Magno atendía la Iglesia de Sicilia: palio, privilegios, pleitos y monasterios pasaban por el obispo de Siracusa.
- Papel:
- obispo de Siracusa
Fuentes
Cada dato de esta ficha remite a una de estas fuentes, consultadas al redactarla.
- Martirologio Romano, 23 de octubre, en el santo del día de la CEI Oficial
- Archidiócesis de Siracusa, los santos siracusanos Oficial
- Archidiócesis de Siracusa, historia de la Iglesia siracusana Oficial
- Ökumenisches Heiligenlexikon, Johannes von Syrakus
- Gregorio Magno, Registrum epistolarum, VI, 18, al obispo Juan de Siracusa
- Gregorio Magno, Registrum epistolarum, VII, 39, al obispo Juan de Siracusa
- Gregorio Magno, Registrum epistolarum, VIII, 21, al obispo Juan de Siracusa
- Gregorio Magno, Registrum epistolarum, IX, 12, al obispo Juan de Siracusa