El Beato Tirso de Jesús María, nacido como Gregorio Sánchez Sancho, es recordado por su valiente testimonio de fe durante la persecución religiosa en España entre 1934 y 1937. Formó parte de los 498 mártires beatificados el 28 de octubre de 2007 por el Papa Benedicto XVI en una ceremonia en Roma. Su vida es un ejemplo de devoción y sacrificio en tiempos de adversidad.
Celebramos su memoria el 6 de noviembre, recordando su legado de fe inquebrantable y su contribución a la historia de la Orden del Carmelo.